Las pequeñas empresas no crean nuevos empleo. Tampoco las grandes. Al menos esto es lo que sugiere un estudio reciente comisionado por la Administración de Empresas Pequeñas (SBA). Su autor, el investigador Spencer L. Tracy presenta unas conclusiones muy provocadoras basadas en estudios anteriores sobre quienes realmente generan empleo en la economía. Con el desempleo rampante en la Isla, este tema debe ser evaluado por el gobierno para implantar posibles cambios en el enfoque de ayuda financiera y soporte a las empresas.
Por muchos años, se ha predicado la necesidad de fomentar el auto empleo y la generación de nuevas empresas. También se ha enfatizado fortalecer las pequeñas porque según estudios, las pequeñas empresas son las que generan el mayor empleo en la economía. También se habla en Puerto Rico de fortalecer las grandes- las foráneas, pues tradicionalmente fueron las que crearon nuevos trabajos en la Isla.
Los que buscan modificar las leyes laborales para eliminar derechos alegan que ese es el impedimento principal para la creación de nuevos trabajos y para mejorar la llamada competitividad. Otros recalcan que la enorme burocracia poco amistosa que enfrenta la empresa privada, apaga el crecimiento económico y espíritu empresarial; como resultado no se crean empleos. Al final ninguna de estos enfoques aparentemente tiene mucha relevancia al momento de generarse empleos.
Es importante distinguir entre emplear y crear nuevos empleos. Por ejemplo, las pymes cargan con gran parte de los empleos en Puerto Rico y es importante que el gobierno aporte para mantenerlas saludables. No obstante, esto no significa que estén creando o vayan a crear nuevos empleos. Lo mismo ocurre con las grandes empresas. Por ejemplo, un político comentó recientemente que “Las PYMES deben ser la piedra angular sobre la cual se edifique una política económica . . . . Principalmente porque son estas empresas las que mejores empleos producen. . . .” Los estudios sugieren otro tipo de empresa como la responsable de generar empleos.
En Puerto Rico, las estadísticas guardan correlación con el tipo de empresa que verdaderamente genera empresa. Estas reflejan una marcada diferencia entre la cantidad de empleos que produce una empresa en expansión versus lo que produce una recién creada.
Por ejemplo, en el 2008 empresas en expansión crearon 142,990 empleos. Nuevas empresas generaron en el mismo periodo tan solo 36,708 empleos. En el 2009 las de expansión crearon 130,926 empleos contra solo 35,089 que generaron las nuevas. En el 2010 el patrón es similar 135, 473 y 29,044. Años anteriores guardan proporciones similares. Si me preguntan donde están esos trabajos, cabe señalar que el balance de empleo fue negativo dado que se eliminaron más de los que se crearon.
Empresas de alto impacto son las que tiene un rol desproporcionado en la creación de trabajos. Estas pueden ser pequeñas medianas o grandes. Lo que las distingue es que son organizaciones en expansión cuyas ventas se han duplicado por lo menos durante un período de cuatro años y que tienen un cuantificador de crecimiento del empleo de dos o más durante el mismo período. Según el investigador, estas empresas son más jóvenes y más productivas que todas las demás empresas y se encuentran en proporciones relativamente iguales en todos los sectores, incluso en declive y los estancados.
Según el estudio, hay, en promedio, unas 350.000 empresas de alto impacto en los EE.UU., Ello representa el 6,3 por ciento de todas las empresas en la economía. Son empresas que generan todos los puestos de trabajo netos en la economía y su capacidad de creación de empleo es en gran parte inmunes a las expansiones y contracciones del ciclo económico. De 1994 a 2008, la economía de EE.UU. perdió cerca de 16,3 millones puestos de trabajo si no hubiera sido por la contribución de las empresas de alto impacto. Durante el período del análisis, estas empresas crearon unos 10,7 millones de puestos de trabajo mientras que todas las demás solo crearon 4.1 millones. El estudio señala que de no haber sido por estas empresas de alto impacto, la economía de E.U. hubiese perdido 16.3 millones de empleos del 1994 al 2003.





